El mito del " corte de digestión "

Es falso.
Seguramente todos recordáis cuando de pequeños vuestras madres os avisaban de que " no podías bañarte sin haber hecho la digestión, mínimo una hora y media  ( en algunos casos, más ) ".
Esta frase se repite de generación en generación y durante todas las vacaciones de verano principalmente.
Pero no es cierto.

Lo del corte de digestión es un mito .


Dicho esto, rompamos una lanza en favor de las madres. Los pediatras de la época de los 80' aprox, fueron los primeros en popularizar el mito del corte de digestión. Obviamente existe, pero no recibe este nombre y le puede sobrevenir al más valiente si no va con cuidado, pero que no tiene exactamente que ver con el hecho de echarse al mar tras el bocata.

Estas son algunas consideraciones sobre el llamado corte de digestión .

- El término corte de digestión referido al shock que puede sobrevenir ante una entrada brusca al agua es, para empezar, incorrecto. Sería correcto usar el término "shock termodiferencial", que consiste en que la persona entra en un estado de obnubilación, náuseas, dolor de cabeza y malestar que, si se producen en el interior del agua, pueden ser de gran riesgo.


- El shock termodiferencial, como su propio nombre indica, no se debe exactamente a la ingesta de comida en el momento previo a entrar al agua, sino al choque entre la temperatura de nuestro cuerpo, elevadísima en las horas centrales del día, que es cuando hace más calor y curiosamente también la hora de comer, y la del agua.


-Conviene, por tanto, entrar al agua poco a poco, mojándonos con paciencia con el objetivo de reducir la temperatura corporal: los brazos, las piernas, el ombligo, la nuca, la cara... Hemos de tener en cuenta, dos cosas: por un lado dónde nos estamos bañando, pues no será lo mismo un río que las aguas del Mediterráneo en agosto, y por el otro qué hemos comido (debemos ir con más cuidado, evidentemente, si nos hemos comido un cabrito que si hemos ingerido una simple ensalada o un sandwich).

-Si por algún motivo empezamos a notar los primeros síntomas (mareos, visión borrosa...) hemos de salir del agua inmediatamente y recuperar la hidratación: ponernos en un sitio fresco, beber agua lentamente y tumbarnos para recuperar el flujo sanguíneo en todo el cuerpo.



-En realidad, haber comido copiosamente puede influir en el llamado shock termodiferencial (o hidrocución), pero insistimos en que son los cambios de temperatura los que pueden producir este síncope que es cierto se ha cobrado muchas vidas a lo largo de la historia. De hecho, de nada servirá que nos pongamos a jugar a palas o a achicharrarnos al sol mientras hacemos la digestión y después nos lancemos bruscamente al agua: hay que entrar siempre poco a poco, sin prisas y, si vamos con niños, invitándoles siempre a jugar en la zona que no cubre para que vayan refrescándose poco a poco.

Así que ya sabes, tanto si has terminado las vacaciones ( para las siguientes habrás tomado nota ) como si las empiezas ahora y has decidido viajar a destinos paradisíacos donde zambullirte en aguas caribeñas, recuerda que el corte de digestión no existe, pero sí el riesgo de padecer una hidrocución/ shock termodiferencial, por lo tanto, acuérdate de mojarte poco a poco antes de entrar en el agua.


Fuente ppal: Cocinatis
Imágenes: Google 

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