¿ Qué puedo congelar y qué no ?

Tenemos tendencia a comprar y congelar casi todos los alimentos, sobretodo carne, pescado, verdura y pan. En algunos casos la congelación es una necesidad de almacenaje para familias numerosas o que por motivos de movilidad y la ubicación donde se reside obliga a comprar en cantidades y mantener congelados los alimentos. Pero debemos tener en cuenta que algunos alimentos no se pueden congelar. Por eso hoy vamos a ver cuales son algunos de estos productos .

Por muy baja que la temperatura de nuestro congelador sea, hay algunos alimentos que se deterioran y estropean al congelarse. Hay que tener en cuenta que la congelación es un proceso muy extremo para según que alimentos y por lo tanto, aunque puedan ser congelados, hay que guardarlos con ciertos cuidados ya que de no ser así podrían llegar a quemarse y por ende se transformarían en no aptos para consumir, un buen ejemplo de ésto es el pan. 

El pan es un alimento relativamente delicado y debe congelarse resguardado en cierto modo del frío directo del congelador, bien sea en bolsa o envuelto en papel film, de lo contrario podremos observar como el proceso de congelación ha causado estragos en este producto, su aspecto será más blanco y rígido de lo habitual, eso significa que se habrá quemado. Pero este proceso ocurrirá con todos los productos que congelemos, hay que tener siempre en cuenta que igual que el fuego quema, el frío extremo también. 
La leche: la leche al congelarse se descompone separándose el agua de la materia grasa. Lo mismo pasa con productos lácteos como las natillas debido a su contenido de leche.
Platos que contienen gelatinas: aquellos platos preparados que contienen o se han elaborado con alguna gelatina pierden su textura y consistencia por lo que no es recomendable congelarlos.
El merengue: al descongelarse pierde agua por lo que genera gotas estropeando el producto.
Platos ligados con harina: tampoco es muy recomendable su congelación.
Pudin y mahonesa: en el caso de los pudin y las mahonesas se cortan, por lo que no es nada recomendable su congelación.


Frutas y verduras: las manzanas crudas o el melón son frutas que no soportan bien la congelación. Entre las verduras las patatas no se pueden congelar.

Alimentos que sí se pueden congelar

Los tomates en crudo no es aconsejable congelarlos si se quieren comer crudos ya que se vuelven acuosos.
Sin embargo, si se quieren utilizar para salsas o en sofritos, congelarlos mejorará la preparación.

Los alimentos envasados comprados ​​congelados, tales como carne, verduras o comidas totalmente preparadas, por lo general llevan una fecha de caducidad. Esa fecha de caducidad, significa que los productos ya no pueden ser legalmente ofrecidos para la venta, pero todavía son seguros de consumir después de esa fecha. Sin embargo, el sabor o la textura puede ser afectada por un almacenamiento prolongado.


La carne congelada de todo tipo se mantiene segura y saludable, sin importar cuánto tiempo se almacena en el congelador. Las recomendaciones para el intervalo de tiempo óptimo de almacenamiento de la carne es de 4 a 12 meses para la carne cruda, sin procesar, mientras que los embutidos de jamón, el tocino y las carnes procesadas se almacenan bien para uno o dos meses. La carne molida o picada no debería ser almacenada durante más de cuatro meses. Las recomendaciones para las aves de corral son de 12 meses completos, nueve meses para las partes y cuatro meses cocido, mientras que la carne cocida es mejor comerla en un plazo de 2 meses de congelación.


Los pescados magros crudos como el bacalao tienen una vida útil en el congelador de seis meses, considerando que el pescado más graso como el salmón o la caballa es mejor si son consumidos en dos o tres meses de congelación. El pescado cocido conserva su gusto por un máximo de cuatro meses en el congelador, mientras que el pescado ahumado tiene una vida útil máxima en el congelador de dos meses, conservado en su envase al vacío original. Dos meses es el promedio de congelación recomendado para los mariscos, aunque las almejas, las ostras y los ostiones vivos es mejor comerlos en un plazo no mayor a 10 días de congelación.

La mayoría de las frutas están mejores cuando se consumen dentro de los seis meses de congelación, pero los melones tienen una vida útil en el congelador de hasta un año. Las nueces conservadas en el congelador son mejores al ser consumidas en un plazo de dos años de congelación. La vida útil promedia para la mayoría de todas las verduras congeladas es de 8 a 12 meses, pero los tomates y los pimentones son mejores consumidos dentro de tres a cuatro meses. No congeles ensaladas o cebollas verdes, no son útiles al descongelar.

Pero si tienes alguna duda, en esta tabla puedes consultar y orientarte sobre cuánto tiempo puedes mantener congelado un producto o si, por el contrario, no se puede o no es recomendable congelar.


Fuentes: ehow/hogarútil
Imágenes:Google

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