Pineberry, fresas con sabor a piña

Febrero es la temporada de las fresas, esperamos todo el año para que lleguen a los establecimientos y las empleamos en un sinfín de postres e incluso solas, pero las fresas comunes que conocemos no son las únicas que existen en el mercado. ¿ Qué te parecería poder comprar fresas con sabor a piña ? 
Seguramente parecerá algo imposible pero de hecho existen.


También llamadas “alma blanca” tienen su origen en el cruce de dos especies de fresa: una proveniente de Chile (F. chilensis) y otra originaria de Bretaña (F. virginiana). El resultado de este cruce dio origen a esta variedad de fresa con un fuerte aroma a piña tropical tan peculiar.
Europa tenía sus propias fresas nativas (Fragaria vesca y F. moschata), que ahora se llaman fresas silvestres o fresas de bosque, aunque sean cultivadas. Estas fresas se mencionaban en la literatura romana, posteriormente se cultivaron, y en el siglo XV tenían ya una maravillosa fragancia, pero seguían siendo pequeñas, esponjosas y poco productivas. Los primeros europeos que llegaron a Norteamérica se impresionaron al ver el tamaño y vigor de una especie americana F. virginiana, y la llevaron a Europa.


Tiempo después, un francés de apellido Fréizer descubrió los fresones, frutos del tamaño de nueces de otra especie del Nuevo Mundo, F. chilensis, que crecía en Chile, y llevó esta especie a Francia en 1712. Hacia 1750, en la región fresera de los alrededores de Plougastel (Bretaña), surgió un híbrido accidental entre las dos especies americanas. Y después, al otro lado del Canal, surgió en Inglaterra un mutante natural de la especie chilena, grande y rosa, con una forma y un aroma que recordaba la piña tropical. Las variedades modernas de fresa, grandes, rojas y sabrosas, se derivan de estos dos antepasados americanos. Se les ha dado el nombre científico de F. x ananassa para indicar su origen híbrido (x) y su distintivo aroma de piña tropical (ananassa)”.
Estas fresas se empezaron a comercializar en abril del 2010 en supermercados Waitrose de (Reino Unido).
La web de VitalBerry, es uno de los mayores distribuidores y exportadores de bayas y frutos rojos. Ellos nos cuentan que encontraron en Francia las Pineberries o fresas con sabor a piña al límite de la extinción, con plantas ya muy débiles que apenas daban un par de bayas. Quisieron recuperar la variedad a través de cultivos en invernaderos, dedicando más de seis años a plantar, cultivar y seleccionar las mejores plantas para hacer injertos, hasta conseguir una producción aceptable y un fruto de pequeño tamaño pero que ofrece un sorprendente sabor a piña.


En la actualidad sigue siendo un fruto exótico y caro, quienes las adquieran en los mencionados supermercados de Reino Unido deberán pagar alrededor de 4€ por 125 gramos, pero se espera que en los próximos años esta especie se cultive en otros sitios siendo más accesible al consumo popular y de esta manera su introducción a un mercado más accesible.
Seguramente en un tiempo podamos ver en España algunos postres con este tipo de fresas, hasta entonces, habrá que quedarse con el nombre y su aspecto, eso sí, si tienes pensado viajar por el norte de Europa y sientes curiosidad por este producto, quizás tengas suerte y puedas contarnos si realmente este fruto es tan curioso como parece.

Fuente: La Reserva / Gastronomía&CIA
Imágenes: Google

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