Sándwich de Pollo, todo un clásico

Universalmente conocido y caracterizado por su alto contenido nutricional, bajo aporte calórico y multiplicidad de efectos beneficiosos sobre la salud, el sándwich es uno de los alimentos más consumidos en el mundo. No hay un regla establecida en su elaboración y se puede crear de muchas maneras; fríos, calientes, clásicos, creativos, de un piso o de varios. También la elección del relleno es libre; de cangrejosándwich vegetalde jamón y quesode queso de cabrade pollo con bechamelde jamón o de cangrejo y piña... Hoy conoceremos el de pollo, una opción para aquellos que siempre van con las prisas, no saben qué hacerse de comer o tienen que prepararlo de un día para otro. 
Una alternativa al clásico plato de comida con igual aportación de nutrientes y más fácil de comer, cocinar y transportar.

Ingredientes:

- 1 pechuga de pollo (fresca o congelada)
- 1/2 cebolla (para el guiso)
- 3 o 4 ajos
- Sal y pimienta blanca
- Mayonesa
- Queso amarillo tipo Gouda
- Tomates
- Lechuga
- Cebolla
- Pan de molde ( puede ser normal, integral o como más nos guste )

Preparación:

Poner a cocinar la pechuga de pollo con la cebolla, los ajos, sal y pimienta en una sartén. (aproximadamente 30 minutos a fuego medio). Una vez cocinado, escurrimos, trituramos y dejamos enfriar. ( Se puede desmenuzar el pollo, dejar a tiras o de la forma que más nos apetezca )

Una vez frío mezclamos con la mayonesa ( o la salsa que prefiramos ) a nuestro gusto. La ponemos en un recipiente y lo guardamos en la nevera hasta el momento de usarlo. En el caso de que se vaya a comer al momento no es necesario guardarlo, éste también se puede comer caliente.

Una vez decidamos montar el sándwich, si hemos preferido comerlo frío:

El pan lo calentamos en una sartén. Le ponemos la pasta de pollo encima, la loncha de queso, la cebolla en láminas finas, el tomate en rueda y la lechuga. Tapamos con el otro pan y listo.

Notas:

Este sándwich permite una gran variedad de opciones añadiendo o quitando ingredientes al gusto, puedes incluir huevo duro, otras verduras y quesos e incluso cambiar el formato del pan, añadirle frutos secos, etc.
Se puede comer de un día para otro dejando el relleno en la nevera y montando al día siguiente en el pan.

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