Ciudades desconocidas de Europa: Tallín, Estonia

Probablemente el otoño y el invierno son dos estaciones ideales para viajar por Europa y conocer ciudades pintorescas que no son muy conocidas a pesar de que el frío durante estas dos épocas del año es muy acusado depende de qué regiones visitemos, eso sí, la postal está asegurada.


Una de las ciudades europeas que visitaremos hoy es Tallín, probablemente una de las capitales de Europa más desconocida. 
Tallín es la ciudad con más habitantes de Estonia, casi 430.000, y su capital, esconde en sus calles, en sus plazas, en su playa, en su casco histórico, gran cantidad de atractivos que la convierten en un destino turístico ideal y económicamente asequible. Además, precisamente por ese desconocimiento, la urbe no está, ni mucho menos, masificada por el turismo, lo que hace que pasear por sus calles sea una auténtica delicia. Eso sí, si deciden hacer un viaje a Tallín durante los meses de invierno, no olviden ir perfectamente pertrechados con todo tipo de ropa de abrigo y con unas buenas botas ya que la nieve es muy abundante durante esta estación.


Se encuentra muy cerca del golfo de Finlandia y a sólo 80 kilómetros de Helsinki. Navegar por el Báltico hasta llegar a la capital finlandesa es una de las excursiones más interesantes que pueden hacerse desde Tallín. Son muchos los atractivos que la ciudad tiene para los viajeros. Algunos de ellos enclavados en una Ciudad Vieja realmente bien conservada. Esta parte baja de la ciudad es una sucesión de estrechas calles y hermosas plazas que, durante los meses invernales, cuando la nieve posa su manto blanco, parecen sacadas directamente de un cuento de hadas
El centro neurálgico de esta parte de Tallín es la plaza del Ayuntamiento. Uno de los lugares con más vida de la ciudad debido a la gran cantidad de terrazas que hay en el periodo estival y al mercado de Navidad que se instala en invierno. El turista puede escoger, para continuar su paseo, cualquiera de las angostas vías, como el pasaje de Santa Catarina, que parten de la plaza del Ayuntamiento. 

Catedral Rusa 

En ellas encontrará iglesias realmente interesantes como la del Espíritu Santo, en cuya pared se encuentra el reloj de uso público más viejo de Estonia; o la de San Olaf, la construcción con más altura de toda Europa en la Edad Media.
Por encima de todos destaca la Catedral Rusa, imprescindible disfrutar con su decoración interior.
Ineludible es también la visita al castillo. Levantado entre los siglos XIII y XIV, se trata de un conjunto arquitectónico impresionante y, en su interior, alberga el Parlamento del país.

Esto es sólo un pequeño resumen de lo que puede ofrecer Tallín. Una ciudad que, sin duda, es de las más desconocidas y a la vez maravillosas e interesantes de Europa.


Fuente principal: ViajarMundos

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