Cobre para la vida

Seguro que muchos de vosotros conocéis las múltiples utilidades del cobre, las superficies del mismo y otras aplicaciones con cobre como las tuberías, pero... ¿ alguna vez te has preguntado qué beneficios e inconvenientes tiene este material en nuestra vida?

El cobre es muy utilizado en gran parte de lo que tocamos y usamos cada día
pero no sólo queda en su gran capacidad para transmitir electricidad, el cobre es un metal higiénico por naturaleza que hace más lento el crecimiento de gérmenes como el E-coli (‘el bicho de las hamburguesas’), el MRSA (el ‘superbicho’ de los hospitales) y la legionela. Esto es importante para aplicaciones como preparados alimentarios, hospitales, monedas, perillas de puerta y sistemas de fontanería ya que en una superficie de cobre dichos gérmenes sólo podrían vivir durante unas 4 horas aprox.
A pesar de esto el cobre es bueno y malo a la vez para los seres vivos. En concentraciones muy bajas, es útil. Pero cuando la concentración aumenta, se hace tóxico e interfiere con el metabolismo celular.

Hoy veremos que el cobre es esencial para la vida y que puede ser usado como biocida.
Cobre vital

El cobre es esencial para que nuestro cuerpo funcione correctamente. Es uno de los varios micronutrientes. Éstos son minerales que se encuentran en cantidades muy pequeñas, pero vitales, en nuestro cuerpo.

El cobre se encuentra en las enzimas y en otras moléculas biológicas implicadas en la respiración. Por lo tanto, es importante para la vida de la mayoría de los animales. 

El ser humano y el cobre

Entre 100 y 150 mg de nuestro peso corporal es cobre. Un 90% está ubicado en músculos, huesos e hígado; la mitad del mismo es muscular.
El cobre es necesario para la formación de la sangre, pues convierte en hemoglobina el hierro almacenado en el organismo. También permite asimilar correctamente el hierro de los alimentos, potencia el sistema inmunológico, participa en la asimilación de la vitamina C y forma parte de las oxigenasas, enzimas encargadas de transformar el oxígeno molecular en agua y peróxido de hidrógeno.

Es fundamental para los niños pues el cobre se necesita para el desarrollo de huesos, tendones, tejido conectivo y sistema vascular.
El cobre se encuentra en el cacao, en los cereales integrales, en frutos secos como las avellanas, en legumbres como en la soja, en las carnes, en las frutas y en la pimienta. 

También el cobre de las cañerías se incorpora al agua que bebemos.

Los requerimientos de cobre en los adultos quedan normalmente cubiertos por la alimentación. 
En niños alimentados exclusivamente con leche, no obstante, pueden darse casos de déficit de cobre que generen anemia, desmineralización ósea, anorexia e indefensión ante las infecciones.
Este mineral ayuda a una mejor absorción del hierro en el cuerpo, el cobre es un mineral vital para combatir la anemia severa en niños, ayudando al hierro a formar la hemoglobina. Dicha asociación explica que los niños afectados con anemia severa que combinan una dieta de recuperación nutricional en base a hierro y cobre logran mejores resultados en su recuperación debido a que el cobre ayuda al organismo a utilizar mejor el hierro. Los menores de 5 años son los más propensos a la anemia, por ende, lo que su organismo necesita es una alimentación rica en cobre para asimilar mejor el hierro.
Los especialistas sostienen que el cobre es un mineral que se encuentra presente en pequeñas cantidades en todos los alimentos, pero sobre todo en los de origen animal como carnes de vaca, pollo, y pescado. Especialmente, en las vísceras como el hígado (vaca y pollo). También está en alimentos de origen vegetal, como las legumbres (lentejas, garbanzos) y en maní, en chocolate, en la yema del huevo y en frutas secas (ciruela y durazno).
También conviene controlar el exceso de cobre. En mujeres que toman la píldora o cuando el organismo está sometido a estrés, la vitamina B6 y el zinc sérico bajan y la dosis de cobre aumenta, lo que puede resultar peligroso. En estos casos hay que compensar el desequilibro con suplementos de vitamina B6, vitamina C y de zinc.

Es la vida de una babosa

El cobre tiene otra función biológica en animales como los caracoles, las langostas y las arañas. ¡Forma parte de su sangre azul! 

Los vertebrados (incluidos los seres humanos) tienen sangre roja. El color viene de una molécula especial llamada hemoglobina, que se encuentra en los glóbulos rojos. La hemoglobina lleva el oxígeno por todo el cuerpo y su elemento clave es el hierro.

Por otro lado, algunos invertebrados utilizan una molécula llamada hemocianina para llevar el oxígeno por todo el cuerpo. Los caracoles, las langostas y las arañas tienen realmente sangre azul (correctamente llamada hemolinfática). El color viene de la molécula hemocianina, que es azul. Está disuelta directamente en su ‘sangre’ en vez de estar encerrada en las células de la sangre.

Plantas

Las plantas y los cultivos, como el trigo, necesitan también cantidades muy pequeñas de cobre para crecer. Decimos que esto es un oligoelemento en su dieta. Sus raíces toman compuestos de cobre solubles del suelo.

Agregar cobre

Sólo se encuentra una pequeña cantidad de cobre en el suelo en los compuestos solubles. Sin embargo, dado que las plantas sólo lo necesitan en muy pequeñas cantidades, por lo general es suficiente para sus necesidades. Pero los animales de granja se alimentan de estas plantas. Decimos que estos animales están más arriba en la cadena alimentaria. La pequeña cantidad de cobre recogida por las plantas a menudo no es suficiente para el crecimiento normal de estos animales. El cobre muy a menudo se añade como nutriente a los piensos para ganado, cerdos y volatería. Este evita deficiencias que reducen su crecimiento.

En algunas partes del país, no hay suficiente cobre que entre en la cadena alimentaria agrícola a través de las plantas. Determinadas clases de ganado vacuno y ovino tienen mayor probabilidad de sufrir deficiencia de cobre debido a la hierba que comen. Para complementar su dieta, los agricultores proporcionan piedras de sal, que contienen elementos esenciales como el cobre.

Tuberías limpias 

El cobre se usa para cañerías y sistemas de calefacción central (depósitos y tubos). Esto es así porque no se corroe y su ductilidad hace que sea fácil darle forma e instalarlo. También protege contra el desarrollo de bacterias patógenas no deseadas, como la legionela, que prolifera en unidades de almacenamiento de agua estancada.

El cobre en la cocina 
Puede usarse una superficie de trabajo de cobre en la cocina para la preparación de comida. Reduce el cultivo de bacterias (p.ej. E-coli) y disminuye la posibilidad de intoxicación alimentaria. 


El cobre se usa para las cacerolas, superficies, utensilios etc debido a su durabilidad, su resistencia a la corrosión y su buena conductividad térmica.

Aleaciones y monedas

Aleaciones

A veces es mejor hacer una aleación de cobre para cambiar o mejorar sus propiedades. Por ejemplo, una aleación puede ser más fuerte o tener una mejor resistencia a la corrosión o un color más brillante.

El latón, que se hace derritiendo juntos el cobre y el zinc, es más duro, más fuerte, más resistente a la corrosión y tiene un atractivo color de oro. Sigue manteniendo sus propiedades antibacterianas, lo cual hace que sea un material ideal para perillas de puerta, barandillas y accesorios de fontanería.

Monedas sanas 

El cobre ha sido usado para hacer monedas durante siglos. Duran muchos años y es imposible adivinar cuántas veces han pasado de mano en mano.

Normalmente no nos lavamos las manos antes y después de manejar dinero. Sin embargo, es potencialmente un buen medio para que se propaguen las infecciones. El cobre, con sus propiedades antimicrobianas, ayuda a impedir que esto ocurra. Las bacterias no sobreviven en las monedas de cobre y, dado que no es un material alergénico, la gente no sufre erupciones por manejarlas.

Monedas y aleaciones 
La mezcla del cobre con otros metales produce aleaciones de colores diferentes. Se utilizaron 184.000 toneladas de cobre para la primera emisión de las ocho nuevas monedas de Euro.
La moneda de 1 euro tiene un anillo externo de color de oro hecho de una aleación llamada de latón de níquel. Esto es 75% de cobre, 20% de zinc y 5% de níquel. El centro es de color plata hecho de níquel cubierto con una aleación de 75% de cobre y 25% de níquel.

La moneda de 2 euros es similar a las aleaciones inversas, las monedas de 10, 20 y 50 céntimos contienen un 89% de cobre y las de 1, 2 y 5 céntimos son de acero cubierto de cobre.

Conductividad eléctrica 
Las máquinas expendedoras que venden bebidas, patatas fritas, chocolatinas, etc. siempre comprueban que se hayan introducido las monedas correctas. Una de las pruebas que hacen es medir la resistencia eléctrica de las monedas. La composición de las nuevas monedas de Euro fue seleccionada para darles exactamente la resistencia eléctrica adecuada.

Duración más larga 
Las propiedades de resistencia a la corrosión del cobre hacen que estas monedas no se deslustren fácilmente - es decir, siguen siendo bonitas y brillantes durante mucho tiempo. Se espera que las monedas de Euro duren 30 años.

El cobre puede ser reciclado cuando las monedas alcanzan el final de su período de servicio. Las monedas pueden ser fundidas para hacer nuevas aleaciones de cobre o es posible refinarlas usando electrólisis para hacer cobre de muy alta pureza (99,9% puro). Luego, pueden ser usadas para aplicaciones eléctricas de la más alta calidad. 

Fuentes: European Copper Institute, Todo en Salud y el Blog Sano
Imágenes: Google

Comentarios

Cristina V ha dicho que…
interesante!!