Los votos matrimoniales

Los hemos escuchado cientos de veces, en matrimonios, películas, novelas, etc. Pero creedme, nunca se dirán con tanta emoción como cuando los pronunciamos frente al altar, de hecho muchas de las veces las lágrimas que se contienen evitan poder formularlos en ese preciso instante.


Los Votos Matrimoniales son el momento central de la boda y expresan el sentir y compromiso de los novios de unirse en matrimonio.
Existen muchas fórmulas o formas de expresarlos, siendo las tres que te presentamos a continuación las más comunes:

Primera fórmula:
Los novios se toman de las manos y dicen:
El novio:
Yo, “N”, te quiero a ti, “N”, como esposa
y me entrego a ti,
y prometo serte fiel
en las alegrías y en las penas,
en la salud y la enfermedad,
todos los días de mi vida.
La novia:
Yo, “N”, te quiero a ti, “N”, como esposo
y me entrego a ti,
y prometo serte fiel
en las alegrías y en las penas,
en la salud y la enfermedad,
todos los días de mi vida.

Segunda fórmula:
Los novios se toman de las manos y dicen:
El novio: “N”, ¿quieres ser mi mujer?
La novia: Sí, quiero.
La novia: “N”, ¿quieres ser mi marido?
El novio: Sí, quiero.
El novio: “N”, yo te recibo como esposa y prometo amarte fielmente durante toda mi vida.
La novia: “N”, yo te recibo como esposo y prometo amarte fielmente durante toda mi vida.

Tercera fórmula:
Los novios se toman de las manos y responden a las preguntas del sacerdote:
El sacerdote:
“N”, ¿quieres recibir a “N”, como esposa, y prometes serle fiel
en las alegrías y en las penas,
en la salud y en la enfermedad,
y así, amarla y respetarla
todos los días de tu vida?
El novio:
Sí, quiero.
El sacerdote:
“N”, ¿quieres recibir a “N”, como esposo, y prometes serle fiel
en las alegrías y en las penas,
en la salud y en la enfermedad,
y así, amarlo y respetarlo
todos los días de tu vida?
La novia:
Sí, quiero.

 

No hace falta ser Shakespeare ni Cervantes para escribir tus votos, solo necesitas un papel, un bolígrafo y bucear en tus sentimientos. Pero si aún así, no sabes cómo empezar a escribir, ahí van unos consejos:
  • No tengas prisa y no te desesperes si al principio no sabes que poner.
  • Olvídate de las palabras grandilocuentes, vas a expresar tus sentimientos, y para ello nada mejor que usar tus palabras, esas que usas todos los días.
  • Seguro que tenéis palabras o frases que tienen un significado especial para vosotros, así que utilízalas.
  • Piensa en tu pareja y en por qué quieres casarte con ella; apuntas las razones en un papel.
  • Escribe también cómo te sientes cuando estás a su lado.
  • Piensa en lo que tú puedes aportar a tu matrimonio y en lo que puede aportar tu pareja.
Guarda durante un par de días todos estos papeles en un cajón y olvídate de ellos. Pasado este tiempo saca los papeles y un folio en blanco. Lee todo lo que escribiste y subrayas las ideas, frases o palabras que más te emocionen o que mejor reflejen lo que sientes. Anótalas todas en un papel y guárdalo, otra vez, durante un par de días más.


Si te bloqueas guarda el papel y descansa uno o dos días.
Recuerda que el día de tu boda estaréis muy emocionados, así que no escribas un gran discurso. Es mejor escribir unos votos cortos y emotivos, de tan solo dos o tres frases.


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