El chicle


Los chicles existen desde tiempos remotos, y siempre han sido muy populares, a mi particularmente ya no me llaman demasiado la atención, aunque en mi infancia y adolescencia fui una fanática de ellos.
Nunca se osha pasado que conocen a un chico/a lo más guapo/a y cuando empiezas a hablar con el  lo primero que ves en su boca es el chicle ensalivado que sube y baja, y con ese gesto llega la desilusión, es un 'matapasión' de efecto inmediato.


Hay quien masca el chicle como rumiante y dejando escapar un sonido desagradable.  No hay nada de más mal gusto que ver a una persona mascando chicle como vaca pastando, y es que no se dan cuenta de que mastican de forma exagerada.

Hay quienes hasta se presentan a una entrevista de trabajo con el dichoso chicle en la boca, y eso causa una muy mala impresión.  Cuando me ha tocado entrevistar a alguien mascando chicle, he sentido verguenza ajena, al tener que decirle que por favor lo tire, y entonces te dice que es que el chicle le calma los nervios...


Y esque el chicle o La goma de mascar comúnmente conocida como chicle, es una goma masticable con sabor dulce. Si bien la mayoria de las actuales utilizan una base de plástico neutro,  hasta hace relativamente poco tiempo se utilizaba sin embargo la savia de un árbol tropical el chiclero, al cual debe su nombre más popular aunque parezca de chiste.
El nombre popular de chicle (originalmente de la palabra náhuatl tzictli) que es un polímero gomoso que se obtiene de la savia del Manilkara zapota, un árbol de la familia de las sapotaceae  originario de México, América Central y América del Sur tropical. Debido a su sabor dulce y aromático, numerosos pueblos amerindios lo utilizaban para masticar.


En 1869 López de Santa Ana obtuvo una patente para la goma de mascar, y dos años más tarde comenzó a comercializarla en masa bajo la marca Adams New York Chewing Gum.
En 1875 tuvo la idea de mezclar el producto con jarabe de arce y regaliz para darle sabor.
El sabor de menta, tan popular actualmente, no se introdujo hasta 1880; en ese año, William White fabricó la primera goma con ese sabor bajo la marca Yucatán. Otros inventos de la época fueron la Beemans Chewing Gum, desarrollada por el médico Edward Beeman, con peptina añadida para facilitar la digestión, la goma Dentyne del dentista Franklin V. Canning (1889) y los Chiclets (chicles con cobertura de caramelo).
En 1888, Adams fabricó además la primera máquina de expendio automático de chicles.
En 1915 William Wrigley Jr, el fundador de la marca Wrigley's, tuvo la atrevida ocurrencia de enviar por correo tres tabletas de su chicle de menta a todas las personas que aparecían en las guías de teléfonos de todas las ciudades de los Estados Unidos. El éxito rotundo de la idea le granjeó el primer lugar en ventas durante mucho tiempo .

 

Mascar chicle esconde una serie de beneficios que no podrás creer. Se recomienda usarla para esos momentos de estrés, nerviosismo o ansiedad como ya anteriormente os he mencionado.
A continuación te dejamos con sus increíbles beneficios.

  • Un estudio en Wrigley Science Institute (Gran Bretaña) asegura que comiendo chicles dos o tres veces al día, el ejercicio y los efectos psicológicos de la masticación, podrían resultar en aproximadamente mil calorías menos al final del mes.
  • Según Terra, las gomas de mascar con Recaldent un derivado de la leche, ayudan a prevenir la caries y contribuyen con el fortalecimiento y el blanqueamiento de los dientes. La marca Beldent o Trident ofrecen chicles con Recaldent.
  • Las goma de mascar contienen azúcares alcoholes (xilitol y sobirtol) que permiten que no se absorban por completo en el organismo, convirtiéndolos en un gran recurso cuando se libera saliva, limpiando así la boca de los desechos, sin propiciar el desarrollo de caries.
AUNQUE... hay que recordar que masticar sistemáticamente durante largos períodos podría afectar el normal funcionamiento mandibular y producir dolores de cabeza , así como diarreas diarias, una constante pérdida de peso... Estos son algunos de los síntomas que compartían dos pacientes alemanes que acudieron al centro Charité Universitätsmedizin de Berlín. Tras muchas pruebas infructuosas, los médicos que los atendían encontraron la causa en sus hábitos alimenticios: tomaban decenas de chicles diariamente.


 DATO CURIOSO


Dos de los lugares más insólitos del mundo tienen algo en común: chicles pegados en la pared. El primero de ellos la “Gum Wall” (Pared del chicle) se encuentra ubicada en Seattle, Estados Unidos. Es una pared completa donde las personas van dejando chicles masticados.
Al parecer a principios de los 90′s la gente que asistía a un teatro cercano antes de entrar en la sala dejaba los chicles pegados en esa pared. Se podría decir que esta es la segunda pared de chicles más famosa de los Estados Unidos, hay varias por todo el país.


Pero el Taj Mahal de los aficionados al chicle es Bubblegum Alley (El callejón del chicle) en el downtown de San Luis Obispo, California.
Los historiadores (jajajaja) no concuerdan con la manera en que se inicio la tradición de pegar los chicles en las paredes. Eso sí, muchos de ellos culpan a las fiestas de graduación de jóvenes borrachos comedores de chicles, por allá en los mismísimos 50′s. Al principio los habitantes de la zona se quejaban y limpiaban el lugar, hasta que no se pudo más y se rindieron al dios chicle.
Hoy en día es quizás la única razón para visitar el pueblo. Y bueno, es una de las atracciones turísticas más extrañas y bizarras de todo el planeta tierra.




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