El Muérdago


LA MAGIA DEL MUÉRDAGO


      El muérdago es una planta que todos asociamos sin querer con las Navidades. Colgada sobre nuestras puertas o adornando el árbol de Navidad, la vemos año tras año, normalmente de plástico, y bien poco o nada sabemos de ella, únicamente que un beso dado a la persona amada, bajo su influencia, nos deparará mucha suerte y amor eterno. ¿Pero que es realmente el muérdago? 
¿De donde proviene la creencia de la magia de esta planta?      
El Phoradendron leucarpum, que es el nombre técnico del muérdago, es una planta situada especialmente en las regiones tropicales y subtropicales del mundo. Existen de 700 a 1400 especies divididas en las familias, Viscaceae y Loranthaceae que varían desde el género no parásito hasta el completamente parásito.        El muérdago navideño, el que nosotros más conocemos, pertenece a un grupo de plantas vasculares, con flores que parasitan el tallo de árboles y arbustos. Crece en manojos en los troncos y de ellos obtiene el sustento para vivir. Al ser una hemiparasita, sí puede elaborar su propia clorofila pero necesita del tejido xielmático de su hospedador para conseguir los nutrientes necesarios para su desarrollo y los adquiere utilizando su propio sistema endofítico.
Las flores del muérdago nacen en las axilas de las hojas de este arbusto, son pequeñas y unisexuales, es decir cada planta tiene un solo sexo. Las flores hembras se convertirán en pequeñas bayas blancas de carne pegajosa que madurarán en invierno. Cada una de estas contiene una semilla que las aves se encargarán de transportar a otros árboles o otras partes del mismo.
       La estructura de esta planta es primitiva y reducida en apariencia. Cuando esta baya transportada por cualquier pajarillo alcanza el tronco de un árbol, un pegajoso acodo en la semilla le permite adherirse al hospedador. Dentro de un disco adhesivo germina y se desarrolla. Como la implantación de esta hemiparásita produce ciertos cambios en el área ocupada del hospedador, su crecimiento en principio es lento. 
Hasta aquí hemos conseguido averiguar un poco sobre la estructura y desarrollo del muérdago, pero aún no hemos aclarado el motivo de la creencia de la magia de esta planta.
       Para hacerlo debemos remontarnos en el tiempo hasta la prehistoria y los druidas. El historiador romano Plinio en su Historia natural, nos hablaba ya de estos sacerdotes y magos celtas explicando el complejo ritual del que se servían para su recolección, siempre en determinadas fechas del año y prefiriendo el muérdago nacido en los troncos de los robles. Lo utilizaban para protegerse de los rayos, de la maldad, de las enfermedades, para ayudar a las mujeres a la concepción, para hacerse invisibles, para curar heridas...El muérdago era su planta mágica por excelencia y los druidas lo recogían cuidando que no tocase el suelo, bien en el solsticio de verano o bien en el de invierno, siendo diferente por ello sus aplicaciones.

      
Las leyendas sobre el muérdago son innumerables; una francesa nos relata que en su origen esta planta era un árbol pero habiendo sido utilizada para construir la cruz donde Jesucristo sufrió su martirio y muerte, Dios la condenó a no obtener jamás un lugar en la tierra y a tener que depositar sus raíces sobre otros árboles. La leyenda del beso debajo del muérdago nos llega de mano del dios de la paz, Balder, este fue herido y muerto por una flecha de muérdago, esto entristeció mucho al resto de los dioses, que conmovidos por los llantos de la amada de Balder, le restituyeron la vida para que continuase eternamente con su amor. Por ello, en tributo a esta pasión sin fin, Balder ordenó que cada vez que una pareja enamorada pasase por debajo de una rama de muérdago, se besasen para perpetuar su amor.      
Esta planta como hemos comprobado hasta ahora, tiene múltiples aplicaciones y significaciones mágicas, pero la ciencia no la ha olvidado por ello y ha estudiado profundamente el muérdago hasta llegar a aislar sus componentes, extrayendo la viscotoxina del Viscum alba, o muérdago europeo y del Phoradendron serotinum, la phoratoxina, ambas proteínas producen un descenso de la fuerza contractil del corazón, originando una bradicardia.        También la lecitina específica de galactosa se extrae de esta planta y consigue una mejora en la calidad de vida de los pacientes sometidos a quimioterapia y radioterapia, ya que aumenta la respuesta del sistema inmunológico y los niveles de endorfina del plasma B.
       En 1994 Heiny y Beuth, experimentaron los efectos del muérdago sobre el cáncer de mama, tratando a un grupo de 68 pacientes aquejados por carcinoma de mama . Estos fueron quirúrgicamente tratados y hospitalizados para someterlos a la quimioterapia. Usando el estandarizado galactósido-muérdago específico (ML-1) aislado del muérdago europeo, Viscum alba, les fue administrando un tratamiento subcutáneo durante 12 semanas. Los resultados fueron óptimos demostrándose que los niveles de endorfina B aumentaban después del tratamiento con ML-1.        No estaban los antiguos druidas muy equivocados cuando consideraron al muérdago como su planta mágica, sus propiedades terapéuticas están hoy más que demostradas. Ahora solo nos resta comprobar si un beso dado bajo un pequeño ramillete verde de esta planta realmente tiene la facultad de concedernos el amor eterno y toda la suerte que necesitamos para comenzar este año que entra.
 
""En el siglo XVIII, el muérdago se convirtió primero en un símbolo de la navidad, cuando los ingleses le acreditaron al muérdago poderes curativos. La leyenda cuenta que durante la navidad, una joven estaba parada debajo del muérdago no podía rehusarse a ser besada. El beso podía significar (romance) o amistad. ""
También dice la tradición que hay que regalarlo o robarlo (de la tienda no, de alguien que ya lo tenga en su casa).                                                                            
  Una leyenda dice que la madera de la cruz de Cristo fue hecha de muérdago, y por esa razón la planta del muérdago fue condenada a vivir como parásito, y es así clasificada hoy en día, condenada a vivir dependiendo de otros árboles como el sauce y los manzanos. Debido al respeto que los druidas sentían hacia el muérdago, cuando dos enemigos se reunían bajo esta planta en algún bosque se debía declarar una tregua y deponer las armas. Poco a poco la tradición se fue modificando hasta quedar en el beso que se utiliza actualmente. En sentido estricto, el besarse debajo del muérdago nunca debía salirse de control. Para prevenir abusos, la costumbre estipulaba que un hombre podía robarle un beso a una dama bajo la rama que colgaba, pero cada vez que lo hacía una baya debía ser cortada de la planta y desechada. Una vez que las bayas se terminaran, el hechizo del beso de la rama del muérdago llegaba a su fin, aunque ese aspecto de la costumbre se actualmente rara vez se aplica.                                                                                                                         
Son muchas las leyendas que giran entorno a esta planta de arraigada tradición navideña. Una de las más curiosas dice que el Balder Hijo de Odín en la mitología escandinava, dios de la paz y la inocencia, fue herido y luego muerto por una flecha de muerdago. El hecho de su muerte entristeció al resto de los dioses, que conmovidos por las lagrimas de su amada, le devolvieron la vida para restituir su amor y que este durase para siempre. Pues algo de tal belleza no debía morir. Balder, una vez vuelto a la vida, en tributo a esta acción ordeno que en adelante, cada vez que una pareja pasase bajo una rama de muérdago debería besarse para perpetuar el amor en la tierra.

1 comentario:

Anónimo dijo...

El acebo no es muérdago, y has puesto un montón de fotos de acebo, (el de hojas brillantes con puntas y bolitas rojas) que también es una planta que decora las Navidades.